Flappy Bird, ¿la historia de un éxito?

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flappy birdFoto: Hoang Dinh Nam / AFP / Getty Images

«Todo el mundo tiene derecho a sus quince minutos de fama» Más o menos algo así dijo Andy Warhol, y eso fue lo que ocurrió a mediados de febrero de 2014 con el juego Flappy Bird y su creador, Nguyen Ha Dong

Flappy Bird un juego para smartphones que se convirtió en la fiebre del momento a nivel mundial, desde su lanzamiento hace casi un año. Su viralidad fue tal que en poco tiempo había conseguido convertirse en uno de los juegos más populares. En la tienda de Apple copó el número 1 de descargas en más de 100 países durante varios días, y en Google Play fue descargado más de 50 millones de veces. El juego llegó a estar en el Partenón de los juegos digitales junto a: Apalabrados, Candy Crush, Angry Birds y Farm Ville.

Sin embargo, en plena cúspide de la fama, su creador de forma repentina decidió retirarlo. Sí, retirarlo para siempre; y dio la notica vía Twitter (uno cuya fama ha durado más de 15 minutos): «Ya no lo soporto más».

flappy bird
Imagen: Twitter

Y en vez de terminar la historia aquí, es cuando en verdad comienza la aureola de misterio y se acrecienta la fama del juego y de su creador, porque al momento de retirarlo este simple jueguito producía nada más que 50,000 dólares diarios, unos 35,000 euros por concepto de publicidad.

Y todo el mundo se pregunta: ¿cómo alguien destruye su gallina de los huevos de oro?

Comienzan las especulaciones: el fichaje de Dong por una gran firma de videojuegos; que si la empresa Nintendo le había hecho presión por el parecido de las tuberías verdes, donde Flappy tiene que navegar, con las de Super Mario Bros, que supuestamente le enviaron una carta de advertencia, pero la empresa japonesa lo ha negado y su creador también: «No son cosas relacionadas con cuestiones legales», «Yo no puedo más» publicó en Twitter.

También aseguró que ni el juego, ni la marca, ni su empresa estaban pensadas para ser vendidas, y que tampoco estaba buscando inversores para mejorar el producto: «Los periodistas están sobrevalorando mi juego, es algo que nunca he querido».

Dong asegura que el motivo de retirar el juego de las tiendas de Google Play y App Store, es porque el éxito «ha arruinado mi vida sencilla».

Pero ¿quién es Nguyen Ha Dong? Es un desarrollador de juegos vietnamita de 29 años, que vive con sus padres, semi- desconocido hasta ahora, activo en Twitter @dongatory y que suele participar en el foro HTML5gamedevs.com. También dirige .GEARS, una compañía creadora de juegos para móviles inteligentes y tabletas en su país; ha diseñado también Smashing Kitty, Dr. Plet Shuffle y Ninjas Assault; todos ellos triunfan en cuanto a descargas y se sitúan en los primeros puestos de las listas de juegos, dos de los más populares son Shuriken Block, igual de simple y adictivo, mientras que el otro, Super Ball Juggling, le supera en cuanto a jugabilidad, pero también en dificultad. Él dice que no tiene planes de eliminar esos títulos porque los considera «inofensivos». Sin embargo, aclaró que si alguno de ellos se convirtiera en una adicción «no dudaría en retirarlo».

Dong que se define como un fabricante de juegos apasionado, tímido y cuya popularidad le resulta extremadamente incomoda, concedió su primera entrevista a la revista Forbes y luego al influyente sitio Tech Crunch. En ella reveló que el juego lo desarrolló solo, en unos cuantos días, en ratos libres o de noche. Sus compañeros de labor y sus padres no supieron que él era el creador hasta que se desató la vorágine en los medios.

«Solo quería crear un juego con el que las personas pudieran entretenerse por unos minutos. (…) Simple y atractivo, es puro, se trata del juego, no de los adornos o la decoración» dijo.

Y así es, un juego que raya en lo tonto, su estilo se diferencia marcadamente de la cada vez mayor complejidad de los juegos de hoy, sencillo, simple, de estética horrible y con un protagonista pixelado, pero su creador había encontrado la forma para que fuera altamente adictivo.

Esta adicción es otra de las razones por la cual el programador decidió retíralo «era demasiado adictivo» dijo, y agregó que su intención nunca fue conseguir que las personas jugaran durante tantas horas consecutivas. Esa fue la peor parte. Muchas personas juegan sin cesar y además publican en las redes sociales su puntaje. El éxito viene de ahí de esas redes, ya que Dong no se preocupó por promocionarlo cuando lo lanzo en mayo de 2013. Sin embargo, en enero de este año, el jugador sueco Felix Kjellberg, mejor conocido como la estrella de Youtube PewDiePie con 22 millones de seguidores, incluyó el juego como uno de sus favoritos. Ese video ha sido visto unas 12 millones de veces.

Flappy Bird ese pajarito tan difícil de mantener en el aire, a golpe de dedos en la pantalla del teléfono, para que vuele entre esos tubos verdes, no choque con ellos, ni se caiga, demuestra quizás como dijo un bloguero que «estamos locos», o que somos presa de los medios.

Al saberse de la retirada irreversible del juego, muchos fans pidieron su vuelta a través de las redes sociales, con hashtags como <b>#RIPFlappyBird y #SaveFlappyBird, y se crearon varias cuentas «Save Flappy Bird» (salvemos a Flappy Bird).

Algunos expresaron su alivio por la desaparición del juego, pero otros escribieron reseñas extensas, contando con detalle la miseria que causó en sus vidas: «Sin pensarlo, vendería mi alma al diablo por no haber descargado nunca esta aplicación», escribió un jugador; otros han dicho en broma que Dong mismo podría ser el diablo.

En medio de la locura, su creador ha recibido amenazas de muerte. Otros decidieron ofrecer sus celulares en las tiendas en internet: solamente en eBay un iPhone 5S con Flappy Bird instalado alcanzo 99,900 dolares dólares en una subasta con 74 pujas, otro se vendió por 134,295 y otros alcanzaros precios más modestos. Tanto eBay, como Apple recordaron que no se pueden vender teléfonos con aplicaciones y que es necesario formatear los terminales antes de su entrega por lo que han eliminado todas las ofertas.

En opinión del especialista de tecnología de la BBC, Rory-Cellan Jones, tal vez la principal lección que debemos aprender de Flappy Bird es que «hemos visto el nacimiento de un genio del mercadeo». Y añadió: «Al matar la gallina de oro tan rápidamente, Dong Nguyen ha asegurado que una gran audiencia esté esperando con anticipación y sin aliento su próximo juego. Y si eso no funciona, siempre puede permitir que Flappy Bird vuele otra vez».

Existen alternativas para aquellos que se quedaron con ganas de probarlo. Un ejemplo es Splashy Fish, que es gratis y se está consolidando como reemplazante al fallecido título y es número uno en la App Store.

Otras opciones son Flappy Doge, Flappy Plane, Flappy Bird Flyer y Flappy Bee, éste último tiene gráficos más trabajados y su protagonista principal no es un ave sino una abeja que debe recolectar flores. Con sólo escribir “flappy” en la App Store o Google Play, se descubren un sinnúmero de juegos donde el pájaro fue sustituido por diversos animales que buscan heredar el éxito del título de que se volvió de culto.

Sin embargo, menos agradable: hay un montón de falsas aplicaciones Android Flappy Bird difundiéndose por la red. Especialmente significativo en mercados de aplicaciones de Rusia y Vietnam, estas falsas aplicaciones Flappy Bird tienen exactamente el mismo aspecto que la versión original.

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Imagen: Android

Todas las versiones falsas abusan de los servicios de pago –aplicaciones que envían mensajes a números de tarificación adicional, causando por lo tanto cargos no deseados en las cuenta de teléfono de las víctimas– piden permisos para leer y enviar mensajes de texto durante la instalación, algo que no se requiere en la versión original, y mientras el usuario está ocupado en el juego, el malware se conecta a hurtadillas, presentando riesgo de fuga de información para el usuario, ya que envía número de teléfono, proveedor de línea telefónica y dirección de Gmail registrados en el dispositivo.

flappy bird fake
Imagen: Android

Ya sea que estemos locos, seamos manipulados por los medios y las redes sociales o seamos víctimas de una de las mejores acciones de marketing de nuestros tiempos, Flappy Bird y su creador tienen más que merecidos sus 15 minutos de fama.

Fuentes y enlaces: TrendMicro, Infobae, Cuarto Poder, Nación, BBC, Noticias Sin

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